Salud

Un medicamento que prolonga la vida de las mujeres jóvenes con cáncer de mama avanzado

Agregar un medicamento más nuevo al tratamiento hormonal estándar ayudó a las mujeres que no habían llegado a la menopausia o que todavía estaban pasando por ella.

Un medicamento que puede retrasar la progresión del cáncer de mama avanzado ha demostrado por primera vez que prolonga la supervivencia en mujeres cuya enfermedad comenzó antes o durante la menopausia, informaron investigadores el sábado.

En los pacientes que tomaron el medicamento junto con un tratamiento estándar, el 70 por ciento seguían vivos tres años y medio después, en comparación con apenas el 46 por ciento de los que recibieron el tratamiento estándar solo.

El tratamiento estándar utiliza medicamentos para bloquear la hormona estrógeno o impedir que el cuerpo la produzca, debido a que el estrógeno alimenta el crecimiento del cáncer de mama en muchas pacientes.

Los nuevos hallazgos se aplican sólo a las mujeres que aún no han llegado a la menopausia o que todavía la están atravesando, y cuyos tumores son sensibles al estrógeno pero carecen de una proteína llamada HER2.

«Esta es una noticia maravillosa», aseguró en un correo electrónico la Dra. Sylvia Adams, especialista en cáncer de mama e investigadora del Centro Oncológico Perlmutter de la NYU Langone Health. Ella no era parte del estudio, al que llamó «un hito muy importante».

Añadió que «es un ensayo que vale la pena destacar, ya que ha habido muy pocos estudios sobre el cáncer de mama avanzado en general que muestren un claro beneficio de supervivencia».

Las pacientes más jóvenes han sido una preocupación particular, porque «se sabe que el cáncer de mama es más agresivo y está asociado con un pronóstico más pobre en mujeres más jóvenes que en mujeres mayores», escribieron los investigadores en The New England Journal of Medicine, que publicará el artículo en línea el martes, cuando los resultados se presentarán en la reunión anual de la American Society of Clinical Oncology, en Chicago.

«Creo que hay mucho optimismo ahora que hemos sobrepasado los límites de la supervivencia, que podemos ir más lejos», señaló la Dra. Debu Tripathy, autora del estudio y presidenta de oncología médica del seno del Centro Oncológico M.D. Anderson de Houston. «Una vez que rompes un límite, aprendes a romper más límites.»

Cerca del 25 por ciento de los cánceres de mama en los Estados Unidos son diagnosticados en mujeres premenopáusicas, dijo el Dr. Tripathy. En los países más pobres, dijo, la proporción de mujeres jóvenes es mayor, porque el riesgo no sigue aumentando con la edad como en las zonas más ricas, donde parece estar relacionado con el aumento de peso.

En los Estados Unidos, se esperan 268,600 nuevos casos de cáncer de mama este año, y 41,760 muertes. A nivel mundial, hay 2,1 millones de casos nuevos al año, y el año pasado hubo alrededor de 627.000 muertes.

El medicamento utilizado en el ensayo clínico, ribociclib (rye-bo-SIGH-clib), es una terapia llamada dirigida, que bloquea una enzima que ayuda a que el cáncer crezca. Fue aprobado por primera vez por la Administración de Drogas y Alimentos en 2017 para las mujeres posmenopáusicas con cáncer de mama avanzado, y luego en 2018 para las mujeres más jóvenes.

Sus aprobaciones se basaron en su capacidad para detener el progreso del cáncer de mama. Pero detener la progresión no siempre ayuda a los pacientes a vivir más tiempo. Un medicamento puede dejar de funcionar y luego el cáncer puede reaparecer y resistirse al tratamiento posterior.

El ribociclib es una píldora, y la dosis habitual cuesta $12,553 al mes, según Dana Cooper, vocera de su fabricante, Novartis. Las mujeres pueden tomar el medicamento durante meses o varios años.

La compañía pagó por el estudio, lo diseñó, compiló los datos y pagó a escritores médicos profesionales para ayudar a preparar el artículo de la revista. Investigadores de centros médicos de Estados Unidos, Asia, América Latina y Europa participaron y «avalan la exactitud» de los datos, según el artículo de la revista.

Las mujeres que toman el medicamento deben ser monitoreadas cuidadosamente, ya que puede causar anormalidades peligrosas en el ritmo cardíaco, así como problemas hepáticos y renales y conteos sanguíneos reducidos que pueden aumentar el riesgo de infección. Como todas las terapias dirigidas, puede dejar de funcionar a medida que el cáncer desarrolla resistencia a ella.

Los estudios de otros dos medicamentos de la misma clase, que también detienen la progresión del cáncer de mama, no han encontrado un beneficio de supervivencia. Todavía se está investigando sobre ellos.

El Dr. Tripathy dijo que no estaba claro si el beneficio de supervivencia del ribociclib era único o si eventualmente aparecería con los otros medicamentos también. Añadió que tampoco se sabía si el ribociclib podría alargar la supervivencia de las pacientes posmenopáusicas y de las más jóvenes.

En el estudio participaron 672 mujeres de 18 a 59 años, y el 72 por ciento tenía 40 años o más. Todas tenían cáncer de mama avanzado, lo que significa que había reaparecido después del tratamiento o había comenzado a propagarse, y ya no se consideraba curable. Todos tenían tumores sensibles al estrógeno.

En el pasado, el tratamiento estándar para las mujeres en esa situación incluía tratamientos hormonales como el tamoxifeno, para bloquear los efectos del estrógeno, o medicamentos llamados inhibidores de la aromatasa, para ayudar a detener la producción de estrógeno. Las mujeres premenopáusicas que toman inhibidores de la aromatasa también necesitan otro medicamento para cerrar sus ovarios.

Pero en las mujeres con cáncer avanzado, la terapia hormonal a menudo deja de funcionar después de un año más o menos.

Todas las mujeres en el estudio recibieron alguna forma de tratamiento hormonal, y la mitad fueron elegidas al azar para tomar también ribociclib.

Sheila Hidalgo, de 50 años, de Orange, Texas, participó. El cáncer de mama, diagnosticado por primera vez en 2009 cuando tenía 40 años, se había extendido a su hígado, pulmones y huesos.

Tomó el medicamento Novartis desde enero de 2015 hasta septiembre de 2017. Durante ese tiempo, un tumor en el pulmón y varios en el hígado desaparecieron, y uno grande en el hígado se redujo de más de seis centímetros a medio centímetro, dijo.

Su único efecto secundario, dijo, fue «un poco de fatiga».

Después de poco más de dos años y medio, el cáncer en su hígado comenzó a volver a crecer, «un poco rápido», dijo. Debido a que el ribociclib parecía haber dejado de funcionar para ella, los médicos la cambiaron a otra droga.

Pero ella cree que tomar ribociclib ayudó. Ahora está recibiendo quimioterapia, y dijo: «Todavía tengo una larga vida por delante».

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